Segurilatam 018

artículo técnico Seguridad bancaria siste el lavado de dinero. El análisis es, por tanto, clave en este combate. Fuertes retos Hay datos positivos. En uno de los mer- cados clandestinos más grandes del mundo subterráneo digital, donde en especial se venden narcóticos, se ha observado la mecánica de pagar a ven- dedores enterrando el dinero y dándo- les las coordenadas –de modo que no dejen rastros financieros electrónicos–. También la banda citada de la Riviera Maya enterraba los fajos de billetes, se dice, en patios traseros, esperando la oportunidad favorable de blanquearlos. Eso significa que los controles actuales lo ponen realmente difícil. Pero no imposible. En algún momento y lugar, ese dinero intenta entrar al siste- ma financiero. Si eso se pudiera impedir a gran escala, se prevendría el delito bancario a gran escala. Y otros delitos, claro. Y un sinnúmero de perjuicios más. Vienen fuertes retos con el acelerón a la transformación digital. Así que hay que seguir trabajando fuerte, coordinándose y apuntando bien, porque el lavado no es solo lavado. danía; la colaboración en este combate es crítica para la sociedad. Los bancos mexicanos y españoles están muy comprometidos en este com- bate y realizan grandes esfuerzos indivi- duales y conjuntos. Signo de ello son las amplias estructuras que se disponen al efecto y las fuertes inversiones en tecno- logía. También las iniciativas gremiales para implementar estrategias de coor- dinación usando las herramientas que dota la Ley de Instituciones de Crédito. Evidentemente, en un país como Mé- xico, con tan alta proporción de econo- mía informal –aporta casi una cuarta parte del PIB–, no se trata de enaje- narse y pensar que todos los clientes u operaciones que no se comprenden a primera vista son sospechosas de lava- do. Hay que priorizar y poner foco en aquello que dé verdaderos indicios. Y, al contrario; tampoco se debe pensar que empresas bien establecidas están exentas de participar en el lavado. Algu- nas se llegan a infiltrar en las cadenas de suministro de grandes compañías, logrando así su sumun de parecer muy respetable y ocultar a quienes las con- trolan, que es en esencia en lo que con- desgracia del empresario y permitiendo mejores oportunidades de lavado. Lo cual tiene un efecto destructor añadido en el tejido empresarial, ya que, como señalaba Roberto Saviano en su artículo La usura en tiempos de pandemia: cómo las mafias asfixian la economía publicado en El Mundo , los negocios comprados para blanquear no necesitan su antigua rentabilidad legal y se pueden permitir bajar los precios lo suficiente para hundir a su competencia legal. Y entonces, comprarla también. Y con esas nuevas capacidades, ampliar su cuota de mercado. El efecto criminó- geno del lavado es cosa seria. Coordinación máxima No poner el mayor esfuerzo en combatir el lavado de los delitos bancarios se- ría, de una forma muy clara y directa, y como dicen en México, pegarse un tiro en el pie. Hay, sin embargo, lavado de otros delitos. Trata de personas, tráfico de armas, narcotráfico, evasión fiscal, secuestro, corrupción, piratería indus- trial, robo de hidrocarburos, extorsión, etc. Y, si no se detectan y desentrañan, es pegarse un tiro en el otro pie; porque son delitos que lesionan, diezman, em- pobrecen demasiado a la sociedad a la que pertenece la institución. Es tan apre- miante el asunto, o la amenaza tan se- vera, que se necesita la mayor coordina- ción a diferentes niveles: internacional, nacional, gremial y, desde luego, interna en la propia institución. La coordinación de autoridades con el sistema financiero es bastante buena. No en vano, hace poco más de un año San- tiago Nieto, titular de la UIF, comentaba a Segurilatam : “La relación de la Unidad de Inteligencia Financiera con la banca es de respeto y colaboración”. Y lo es no solo por la necesaria protección del sector fi- nanciero, crítico en sí, y cuyas entidades operan servicios esenciales para la ciuda- Segundo cuatrimestre 2021 / 77

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