16 entrevista Logística y Retail / Segundo cuatrimestre 2025 Seguridad Corporativa no es sólo un acompañante del negocio. Además, es un actor crítico para que todo funcione bien y, sobre todo, para que nadie termine con una demanda, una alerta sanitaria o un escándalo en la prensa. Al respecto, el rol estratégico del área de Seguridad Corporativa se basa en ser custodios del valor biológico y reputacional, gestores del riesgo sanitario y criminal, arquitectos de la trazabilidad confiable, formadores del factor humano confiable y garantes de continuidad en crisis. En materia de seguridad, en este rubro es importante tener un protocolo de bioseguridad en transporte primario; asegurar la doble verificación de sellos, firmas y GPS antes de cada salida; hacer inspecciones aleatorias con control de temperatura, presencia de contaminantes y documentos; diseñar bitácoras digitales con foto, hora, temperatura y firma por cada parada; entrenar a operadores en sanidad, ética y primeros auxilios animales; y contar con listas de verificación validadas por Calidad, Producción y Legal. Cuando se exporta a países como Estados Unidos, Canadá, Japón, China y Corea del Sur, ¿cómo se gestiona la seguridad en los envíos internacionales? ¿Qué retos se enfrentan en cuanto a regulaciones, cumplimiento y protección durante la cadena logística? Este es un terreno de alta complejidad y de altísimo riesgo si no se gestiona con inteligencia y coordinación milimétrica. Exportar no es sólo enviar producto, es enviar reputación, cumplimiento y confianza en un contenedor refrigerado. Para hacerlo con garantías hay que considerar las regulaciones internacionales y de cada país, los riesgos operativos y logísticos, unas medidas clave de seguridad y cumplimiento, la protección de la información, la ciberseguridad y, por último, la sensibilización y el control humano. En resumen, exportar no es sólo un tema de comercio, sino de soberanía, credibilidad y supervivencia para la empresa. Por ello, un área de Seguridad Corporativa no puede ser espectadora. Tiene que ser protagonista, garante y estratega. Muchas operaciones se desarrollan en zonas rurales o alejadas de los centros urbanos. ¿Cómo gestionan la seguridad física en instalaciones productivas, rutas de transporte y comunidades aledañas? ¿Qué desafíos particulares conlleva este entorno? Estas son las preguntas que dividen a los que sólo piensan en cámaras de videovigilancia y los que entendemos que la seguridad en zonas rurales es un acto de convivencia estratégica, no sólo vigilancia. Yo siempre digo que la seguridad no se impone en el campo, se teje. Y hay que hacerlo con confianza, respeto, firmeza… En el caso de las instalaciones productivas, es fundamental una protección perimetral activa, guardias con perfil mixto, puntos de control documentados y un centro de monitoreo remoto con rondas virtuales. En cuanto a las rutas de transporte, deben implementarse estrategias efectivas como alternancia de rutas y horarios, escoltas rurales encubiertas o acompañamientos civiles y control comunitario indirecto. Sobre esto último, una comunidad bien tratada es la mejor alarma temprana. En definitiva, la seguridad física en zonas rurales se construye con respeto, tecnología adaptada, inteligencia humana y presencia real. Es un equilibrio delicado entre firmeza operativa y cercanía comunitaria. En un contexto en el que el robo al transporte, la intrusión en instalaciones o incluso el sabotaje a productos pueden generar graves perjuicios, ¿qué tecnologías, protocolos o prácticas destacan como parte de su estrategia preventiva? En lo referente a la prevención, se necesita visión, tecnología y estrategia. Para el transporte, soluciones como GPS de nueva generación con geocercas dinámicas, cajas refrigeradas con sensores múltiples y cámaras vehiculares duales son muy útiles para prevenir. Por lo que respecta a las instalaciones, un perímetro inteligente con sensores de movimiento por microondas o infrarrojo, analíticos de vídeo y plataformas de integración (VMS) son muy útiles. De igual manera, es importante contar con protocolos de control como entradas con validación biométrica o QR con vencimiento, bitácoras digitales, rondas inteligentes y listas de verificación de liberación de carga con firma digital y física. Y a todo ello debe sumarse una buena cultura organizacional, inteligencia preventiva y tecnologías emergentes como drones, IA en videovigilancia y blockchain para trazabilidad. “En la exportación de productos, un área de Seguridad Corporativa no puede ser espectadora. Tiene que ser protagonista, garante y estratega”
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