reportaje Logística y Retail en cajas y almacenes permite identificar patrones sospechosos. Clima laboral ético y saludable. Por último, fomentar una cultura organizacional basada en la integridad reduce las motivaciones internas para delinquir. Fraudes en línea El crecimiento del e-commerce ha abierto nuevas vías de negocio, pero también ha dado lugar a un aumento de los fraudes en línea (23%) como el robo de datos, los pagos con tarjetas robadas o los pedidos falsos. Por ello, en materia de seguridad en el retail, las empresas del sector tienen que proteger tanto sus plataformas como a las personas que las usan de cara a mantener la confianza en el canal online. Para ello, deben: Implementar pasarelas de pago seguras. Utilizar proveedores certificados que cuenten con autenticación multifactor reduce el riesgo de transacciones fraudulentas. Monitorizar el comportamiento de los compradores. El uso de inteligencia artificial (IA) para detectar patrones anómalos facilita identificar actividades sospechosas antes de que se complete la compra. Cifrar y proteger los datos. Asegurar que la información personal y financiera esté cifrada es una barrera para evitar que los ciberdelincuentes la intercepten. Compartir consejos de seguridad. Del mismo modo, es importante compartir recomendaciones para los usuarios instándoles a comprar en sitios web verificados, no compartir contraseñas ni datos sensibles y activar alertas para detectar cargos no autorizados. Personal y tecnología Por lo que respecta a la coordinación de equipos humanos y herramientas tecnológicas (23%), es otro de los retos de seguridad en el retail tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales. En este sentido, a juicio de los expertos, una estrategia eficaz de integración requiere: Uso de tecnologías integradas. La videovigilancia conectada a software de análisis, los sensores IoT y los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP) posibilitan un control global y centralizado. Capacitación continua. Los equipos deben recibir formación periódica para adaptarse a nuevas amenazas y tecnologías. Protocolos claros de actuación. Tener procedimientos definidos para actuar ante robos, fraudes o ciberataques facilita una respuesta rápida y coordinada. Colaboración con fuerzas de seguridad y asociaciones del sector. Y compartir información sobre nuevas amenazas permite adelantarse a posibles incidentes y mejorar las prácticas del sector en su conjunto. En definitiva, la seguridad en el retail exige una estrategia integral que combine tecnología avanzada, procedimientos claros y una cultura organizacional basada en la ética y la prevención. Tanto los hurtos externos e internos como los fraudes en línea y la falta de coordinación entre equipos representan amenazas reales que requieren respuestas específicas y actualizadas. La seguridad en el ‘retail’ debe combinar tecnología, procedimientos claros y una cultura organizacional basada en la ética y la prevención Segundo cuatrimestre 2025 / 35
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