artículo técnico Seguridad laboral en el sector retail frigoríficas donde se utilizan equipos eléctricos (balanzas, registradoras, cintas transportadoras, montacargas) requieren mantenimiento y condiciones de uso seguras para prevenir descargas eléctricas, atrapamientos o cortocircuitos. Riesgos de caídas y golpes: suelos o pavimentos mojados, objetos mal ubicados, estanterías inestables o zonas mal iluminadas, pueden generar caídas al mismo nivel o a distinto nivel, así como golpes contra objetos inmóviles o móviles. Riesgos químicos y biológicos: en supermercados, tiendas de alimentación o droguerías, el personal puede estar expuesto a productos de limpieza, aerosoles, alimentos en mal estado o sistemas de refrigeración que requieren control de sustancias peligrosas. Riesgos derivados de la seguridad física: la exposición al público conlleva un riesgo adicional relacionado con la violencia externa, como intentos de robo, agresiones verbales o físicas y situaciones de emergencia. Estrategias de prevención y buenas prácticas Es preciso desarrollar una cultura preventiva que involucre a todos los niveles. 1. Evaluación de riesgos y planificación preventiva. Es esencial realizar una evaluación de riesgos inicial y periódica, adaptada a cada lugar, teniendo en cuenta su tamaño, localización, tipo de productos y trabajadores. Esta evaluación debe permitir establecer un plan de prevención específico, con medidas concretas y responsables designados. 2. Formación e información continua. La capacitación es una de las herramientas clave. Todos los trabajadores deben conocer los riesgos de su puesto, las medidas preventivas y cómo actuar ante una emergencia. 3. Diseño ergonómico del puesto de trabajo. La adecuación ergonómica (alturas de estanterías, sillas ajustables, organización racional del lugar) reduce los trastornos musculoesqueléticos. Asimismo, se deben fomentar técnicas de manipulación segura de cargas. 4. Protocolos ante emergencias y violencia externa. Contar con protocolos ante robos, incendios, evacuaciones o agresiones garantiza una respuesta más rápida y eficaz, minimizando el daño tanto para las personas como para los bienes. 5. Higiene industrial y mantenimiento preventivo. La limpieza de superficies, ventilación adecuada, revisión periódica de instalaciones eléctricas, sistemas de refrigeración y señalización de riesgos son aspectos que deben formar parte de una rutina diaria y sistemática. 6. Promoción de la salud laboral. Más allá de evitar accidentes, la salud laboral implica fomentar hábitos saludables: alimentación equilibrada, hidratación, prevención del estrés, conciliación entre vida laboral y personal, y revisiones médicas periódicas. Responsabilidad y compromiso organizacional. Requiere el compromiso institucional de las empresas, que deben integrar la seguridad y salud como un eje estratégico de gestión. Esto se traduce en inversión, liderazgo, participación de los trabajadores y evaluación constante de los resultados obtenidos. Conclusión. La seguridad y salud en el sector ‘retail’ es una responsabilidad de todos, porque no solo previene lesiones y enfermedades, sino que también mejora la productividad, reduce el ausentismo, y fortalece la reputación de la empresa. Invertir en prevención no es un gasto, sino una inversión en estrategia de sostenibilidad. Adaptar los espacios, capacitar al personal y promover un entorno seguro son pasos esenciales para garantizar que cada trabajador, sin importar su rol, pueda desarrollar su tarea con dignidad, salud y bienestar. Segundo cuatrimestre 2025 / 51
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