artículo técnico Protección contra incendios sos de uso desde 120 metros sobre el terreno. Este sistema resulta muy útil en puertos, refinerías u otras zonas industriales y puede adaptarse para emplear diferentes agentes según la categoría del incendio. Su principal desventaja es el alcance limitado; su ventaja, el control total del operador. Drones con tanques de agentes retardantes Estos UAV llevan tanques con agentes inhibidores, sujetos en placas al fuselaje. Los tanques pueden vaciar su contenido o liberarse con material fundente, permitiendo que el agente alcance la base del fuego para una mayor efectividad. Se han desarrollado aparatos de este tipo que superan las tres toneladas, acompañados de vehículos nodriza terrestres para su transporte hasta zonas próximas al incendio. Este concepto es especialmente prometedor para bomberos urbanos en situaciones de respuesta rápida, como viviendas o edificios altos. Drones con ‘Bambi Buckets’ en entornos rurales Una variación del caso anterior es el uso de drones capaces de portar un Bambi Bucket suspendido de un gancho de arrastre. El caso más prometedor se ha visto en Canadá, donde grupos de UAV son desplegados anticipadamente en zonas rurales con alto riesgo de incendio (por sequía, estadísticas, etc.). Estas operaciones se acompañan de piscinas de agua de tamaño adecuado, permitiendo una respuesta rápida que pueda contener un incendio en sus fases iniciales, especialmente en los suburbios amplios alrededor de las ciudades. Anticipación y despliegue Este tipo de despliegues hace posible anticiparse al riesgo de forma técnica y presupuestalmente viable en zonas con alta incidencia de incendios forestales. De esta manera se puede ofrecer una respuesta inmediata que impida su expansión. Integración con sistemas de comando y control En todos los casos mencionados, el uso y la efectividad de los UAV está directamente ligada al sistema de comando y control asociado. La clave es cómo el equipo que combate el incendio integra esta herramienta con los recursos tradicionales para añadir una capacidad de respuesta que hasta ahora no existía, como en el caso del despliegue anticipado en zonas de riesgo. El ejemplo de Colombia Queda pendiente el tema de las regulaciones del uso de UAV. En el caso de Colombia, es posible su uso siempre que estén vinculados al PMU (Puesto de Mando Unificado), lo que tiene todo el sentido. China, con su iniciativa Low Altitude Economy, va un paso más allá: permite el control remoto de UAV desplegados previamente, que son gestionados desde un centro remoto y no desde el sitio del suceso, en respuesta a alertas de sistemas integrados con el puesto de mando y control. Conclusión En resumen y para concluir, este es el punto central de la efectividad del uso de UAV en la lucha contra incendios: que funcionen como una herramienta integrada y bajo el control confiable del equipo humano encargado de combatir y aplacar el fuego. Los UAV deben funcionar como una herramienta integrada y bajo el control confiable del equipo humano encargado de combatir el fuego Segundo cuatrimestre 2025 / 63
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